¿Si mi hijo(a) quiere venir a casa con su pareja homosexual debo acogerlos? – Aleteia

Visto en el wall de una amiga de tendencia más conservadora. Tuvimos ya alguna discusión sobre el post del acompañamiento, pero después de aclarar algunas cosas creo que hay espacio para el entendimiento. Este post suyo me parece va en esa línea o, al menos, comienzo a entenderla mejor. Caminos internos.

http://m.aleteia.org/es/sociedad/articulo/si-mi-hija-quiere-venir-a-casa-con-su-novia-debo-invitarlas-5902027683004416?page=2

8 pensamientos en “¿Si mi hijo(a) quiere venir a casa con su pareja homosexual debo acogerlos? – Aleteia

  1. Rodrigo Reyes

    Estimado

    He leído con mucha atención el artículo y debo decir que expresa de forma muy clara la visión más conservadora de la Iglesia. Desde esa perspectiva, me parece un artículo muy interesante para analizar.

    Voy a ir tomando frases que me llaman la atención y puede que haga varios comentarios para no poner todo en un sólo gran documento:

    Tampoco hay evidencia alguna de que esos sentimientos, si no son deseados, sean irreversibles.

    Esta frase asevera varias cosas:

    1) Afirma que los sentimientos de atracción al otro sexo pueden ser “deseados” (y por tanto, causado) por la persona. ¿En dónde está la evidencia de dicha aseveración? Hasta donde puedo atestiguar con mi propia experiencia, por más que deseara, no podría generar en mi atracción hacia personas del mismo sexo de la misma forma en que no podría causar tampoco atracción sexual hacia los árboles de manzana. Si se va a afirmar algo así de importante con tanta autoridad, mejor respaldar la aseveración. Sin embargo, tengo la sospecha de que al hacer esta afirmación, en cierto nivel, está intentando “impulsar” la idea de que la homosexualidad puede ser una “opción” en vez de una inclinación, y con el uso de la propia voluntad, intenta posicionarla como un “pecado” dentro de la visión católica. Me apena profundamente cuando se intenta “culpabilizar” a otro sin preocupación de que las afirmaciones realizadas tengan un asidero en la realidad.

    2) Afirma que no existe evidencia de “irreversibilidad”. Nuevamente, afirma sin mostrar ninguna evidencia. Sin embargo, existen casos bien conocidos de personas homosexuales que al intentar “revertir” su tendencia, se han causado o les han causado daños gravísimos llegando algunos al suicidio. Uno de dichos casos con el que estoy muy familiarizado es el del padre de la computación, Alan Turing (http://es.wikipedia.org/wiki/Alan_Turing#Procesamiento_por_su_homosexualidad_y_muerte_de_Turing). Invito a informarse de su caso y de tantos otros antes de atreverse si quiera a considerar ideas de este tipo.

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  2. Rodrigo Reyes

    ¿Que venga a casa de sus padres con su pareja, le beneficiará, en su integridad? ¿Podría perjudicar esto al resto de la familia?, pueden preguntarse los padres.

    Por tanto si un(a) hijo(a) quiere ir a casa con su pareja homosexual, pues en principio se le debe acoger, aunque habría que tener en cuenta factores como su edad, la “solidez” de la relación con esa pareja, la posible presencia de otros hermanos pequeños en casa a los que podría afectar ver a su hermano en casa con un novio de su mismo sexo,…

    Para ver el tamaño de lo que se está afirmando, quisiera cambiar el tópico de las anteriores frases de tal forma que en vez de tratar sobre la homosexualidad traten sobre parejas interraciales.

    ¿Que venga a casa de sus padres con su pareja (de color), le beneficiará, en su integridad? ¿Podría perjudicar esto al resto de la familia?, pueden preguntarse los padres.

    Por tanto si un(a) hijo(a) quiere ir a casa con su pareja (de color), pues en principio se le debe acoger, aunque habría que tener en cuenta factores como su edad, la “solidez” de la relación con esa pareja, la posible presencia de otros hermanos pequeños en casa a los que podría afectar ver a su hermano en casa con un novio (de color),…

    ¿Qué pensaríamos al leer una opinión de ese tipo emitida por un sacerdote católico?

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  3. Rodrigo Reyes

    Las personas (de otras razas) son personas tan dignas como las que no lo son. Comprensión, ayuda, acogida y caridad hay que tenerlas con todas las personas indiferentemente de (el color de su piel).

    ¿Acaso suena “caritativa” dicha frase cuando se la usa para referirse a las personas de otras razas?

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  4. Rodrigo Reyes

    La inclinación homosexual, “objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba.

    Afirma que es “objetivamente desordenada”. Imagino que se respalda con algún análisis de la misma realizado por grupos afines. Nuevamente, no presenta dicho análisis sino que afirma “gratuitamente”. ¿En dónde está el desorden? ¿La falta de “fecundidad”? Hace mucho la Iglesia ha superado la idea de que la fecundidad sea la única razón válida para la existencia de la pareja, la familia y el matrimonio. Además, ¿acaso todos los actos sexuales realizados a puertas cerradas tienen el objeto de la concepción de un nuevo ser? De ser así, tendríamos que tener manuales de posiciones sexuales específicas para “católicos”, de tal forma de asegurar dicho requisito, sin contar de evitar todo tipo de contacto fuera de los periódos fértiles de la mujer. Más por el contrario, el contacto sexual fuera de periodos fértiles es apoyado e impulsado por la propia Iglesia como una forma de “contra concepción natural”.

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  5. Rodrigo Reyes

    La acogida de las personas con tendencias homosexuales no implica una valoración positiva de dichas tendencias.

    El mismo truco:

    La acogida de las personas (de otra raza) no implica una valoración positiva de dichas (razas).

    Ya no suena tan “amable”, no?

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  6. Rodrigo Reyes

    Creo que podría continuar, pero no sé si vale la pena. El punto está demostrado. Espero tus comentarios. Un abrazo inmenso.

    Rodrigo

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  7. Fernando Insua E.

    Qué dice socio,

    Desde hace algunos años lo veo así: lo propio del catolicismo es creer que la Creación de Dios es buena pero los hombres, que son parte de su Creación, son buenos pero torpemente frágiles.

    En el tema gay parecemos estar atrapados en una contradicción en torno a las acciones del propio Dios, ni siquiera a nivel de los hombres: se acepta con un sentido dubitativo la tendencia homosexual, lo cual ya es abrir la pregunta a la intervención de Dios en la existencia de este tipo de inclinación, pero se reprime u obstaculiza cualquier ejercicio pleno de ella (sexualidad, parejas oficialmente reconocidas u adopción). En todo ello me parece oír algo así como: “amigos, parece que Dios se ha equivocado con ustedes, todo lo que Él hace es bueno pero suele ser muy parejo y ustedes no lo son. Hasta que no llegue una notificación más clara sobre el tema creemos que lo mejor es que abstengan de vivir su condición.” Todo lo cual parece decir de fondo: “Dios se ha equivocado, aceptamos que la culpa no es de uds, pero les toca aguantarse.”

    Me gustan las ejemplos que pones y los comparto. En ellos creo que estamos ante un tema educativo. Creo que es humano todo el cuidado en torno a lo novedoso y que la salida sólo se logrará exponiendo lo contradictorio y excluyente de la posición. En ello nos puede ayudar, además del sentido común, poner atención a temas históricos locos en la propia historia de la Iglesia: el cristianismo despierta la intuición del valor de cada individuo particular pero llegado el momento decisivo, siglos después, se opone a los derechos humanos; supera al fariseísmo al hablar de la relación personal con Dios, pero cuando aparece Lutero con sus Biblias y su crítica al rol mediador de los sacerdotes, nos apresuramos a condenarlo. En todo ello siempre hubo proceso. Recordar estos deslices puede llevarnos a una mayor humildad y a una mayor atención a la interesante, fuerte, pero también titubeante vida de la tradición católica.

    Sobre lo de tomar la tendencia homosexual como una “decisión”. Creo que ahí estamos ante un tema moderno en el cual los católicos más conservadores proceden con buena intención: lo propio de la modernidad es la fragmentación de todo referente universal. Eso ha implicado un desafío que aun continúa abierto en lo que respecta a la manera en que se organizan y definen los referentes morales por los que conducimos nuestra vida (por ahí la propuesta el libro de Rawls del que alguna vez les compartí un fragmento: pretende responder a la pregunta: ¿cómo hacemos para vivir en paz en una sociedad con diferentes creencias morales?).

    Hay soluciones vigentes que plantean esto como el surgimiento del individualismo y el relativismo, y creen que esto es lo mejor que le ha pasado a la humanidad; otros creen que es un logro triste pero un logro; finalmente, otros, entre los que me incluyo y creo que te puedo incluir, lo ven como algo bueno en lo que vamos a tientas y que eso no necesariamente es algo malo sino, inclusive, un hecho irreversible y tal vez hasta positivo si lo sabemos llevar. Creo que los católicos conservadores perciben el dilema moral moderno del peligro del relativismo o el individualismo y meten el tema de la homosexualidad en el mismo saco. O sea, perciben un problema real pero lo amplifican al nivel de cubrir cualquiera de los otros problemas del mundo de hoy. Esa es el área delicada en donde formarnos más y una buena actitud, confianza en el espíritu de Dios y sentido común, nos pueden ayudar a distinguir y ser más cuidadosos. En lo personal mirar la historia de los diferentes movimientos de liberación contemporánea y la propia historia de la Iglesia, nos pueden ayudar a proceder con mayor mesura.

    Más que decir pero quisiera oírte a ti o a los demás.

    Salut.

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  8. Fernando Insua E.

    También creo que las personas formadas en espiritualidad ignaciana vemos todo esto con menos drama pues nuestra propia espiritualidad nos impulsa buscar a Dios siempre en los signos de los tiempos, en los otros, en la Creación. O sea, con nuestras limitaciones y todo, estamos más atentos a la manera en que el Espíritu de Dios nos continúa hablando en el mundo de hoy. Lo bueno de esta postura es que incluye la escucha de la propia postura conservadora, asunto en el que no creo que estamos en igualdad de condiciones de escucha.

    Pero bue, esa es la humanidad y ahí vamos tendiendo caminos.

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