Caeiro

Y una muy buena de Pessoa que también recordaba hoy, de la colección el pastor de rebaños. La puse alguna vez “en el feis”.

No creo en Dios porque nunca lo he visto.

Si él quisiera que yo creyera en él,

seguro que vendría a hablar conmigo

y entraría por mi puerta diciéndome:¡Aquí estoy!

Pero si Dios es las flores y los árboles

y los montes y el sol y el luar,

entonces creo en él,

entonces creo en él a todas horas

y mi vida entera es una oración y una misa

y una comunión por los ojos y por los oídos.

 

Pero si Dios es las flores y los árboles

y los montes y el luar y el sol,

¿por qué llamarle Dios?

Le llamo flores y árboles y montes y sol y luar;

porque si él se hizo, para que yo lo viese,

sol y luar y flores y árboles y montes,

si se me aparece como árboles y montes

y luar y sol y flores

es porque quiere que lo conozca

como árboles y montes y flores y luar y sol.

 

Y por eso yo le obedezco

(¿qué más sé yo de Dios que Dios de sí mismo?),

le obedezco viviendo, espontáneamente,

como quien abre los ojos y ve,

y le llamo luar y sol y árboles y montes,

y lo llamo sin pensar en él,

y pienso en él viendo y oyendo,

y ando con él a todas horas.

 

*Pessoa. Alberto Caeiro. Fragmento En “El cuidador de rebaños”.

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